El pasado domingo 7 de octubre terminaron las proyecciones de las 19 películas y las 9 actividades paralelas programadas. Han sido días emocionantes llenos de cultura y de reflexiones, de Cine y de contacto con la Naturaleza, con nosotros mismos y con las otras personas. Hemos disfrutado con las películas, los talleres, el concierto y la gala de premios (y también del cóctel de clausura, por qué no).

Sin embargo, el festival todavía no ha acabado. Básicamente, por dos motivos. El primero, porque el próximo domingo 14 de octubre, se realiza una salida al campo en la que se puede participar como voluntario de restauración forestal. Desde aquí animamos a todo el que quiera participar a hacerlo (además, las previsiones climatológicas dicen que hará bueno 😉 ). Esta será la última de las actividades del festival. El segundo motivo, es por la propia temática del festival, en la que se nos invita a enfrentarnos a un reto apasionante: tener un plan.

Con el desarrollo de las proyecciones de las películas y de las actividades, el festival ha propuesto dos ideas: por un lado una reflexión sobre la Humanidad y por el otro, esta invitación a buscar alternativas al modelo mundial actual.

Una de las preguntas que nos hacíamos sobre la Humanidad, es ¿cómo de humanos somos? y la segunda, ¿cómo somos como Humanidad? A la primera pregunta es difícil contestar si nos situamos en contraposición a los animales.  En “Jane” vimos que a la investigadora Jane Goodall, una chimpancé le sirvió de modelo de maternidad para educar a su propio hijo, y también vimos como los chimpancés se organizaban para acicalarse o para robar plátanos de un campamento. Todo bastante “humano”. Sobre todo lo de organizarse para robar. La reflexión sobre cómo de humanos somos se extiende a nuestros propios cuerpo. En “Advertencia: ¿cuánto ensuciamos cuando limpiamos?” se mostraba cómo la mayoría de las personas tenemos fragmentos de plástico en nuestra sangre y orina. Si están en el ambiente, nos acaba llegando. Sin embargo, el “éxito” de que tengamos esta información, radica precisamente en eso, en que la tengamos y podamos hablar de ello, de que seamos conscientes. Y así, se hace y de forma muy entretenida en “The Green lie” en el que, con gran humor, se evidencia  la “mentira verde”, sobre las que cualquier producto puede ser “ecológico” y “sostenible” si lleva esa etiqueta.

 

Mostrando IMG_0872.jpg

En cuanto a cómo somos como “Humanidad” la gran reflexión planteada es si sabemos o no cómo dar marcha atrás. En “Anote´s Ark”, el presidente de Kiribati, una nación del Pacífico en riesgo de ser desaparecer por la subida del nivel de las aguas marinas,  reflexionaba: “ahora ya no se trata de una cuestión política, sino de supervivencia”. Si bien es cierto que, de momento, no hay una solución común que asegure nuestra supervivencia como especie, también hay una nueva ola de pensadores, científicos e incluso algún político con ganas de cambiar las cosas. Y para ello es necesario hablar. Quizás, por ello, la gran aportación del festival ha sido promover la comunicación, el debate y el conocimiento. Enfrentar a animalistas y a ganaderos en un debate sobre la leche (al final el ganadero nos invitó a conocer su granja y a probar sus productos. Consideramos el debate, un éxito), contar cómo se puede ser ecologista hoy (lo definió con gran humor Ana Etchenique, vicepresidenta de la Confederación Española de Consumidores y Usuarios: “hay que tener  entre 5 y 7 contradicciones”), compartir la experiencia y el éxito de empresas cien por cien sostenibles… todo ello ayuda al intercambio de ideas. Quizás ahí está la clave, en hablar, intercambiar ideas y organizarse.  En palabras del Coordinador de los Pueblos Indígenas de Brasil, encargado de recuperar sus tierras: “Nunca os rindáis ante quien no tiene nada que decir”.

Atrás

Deja un comentario

Entradas recientes

Comentarios recientes

Archivos

Categorías

Facebook
Twitter
YouTube
Instagram