Llega el verano y con él los devastadores titulares sobre incendios forestales. Durante la última semana hemos vivido consternados por el de Pedrógão Grande en Portugal, que deja como balance un total de 62 fallecidos, 50.000 hectáreas afectadas y más de 400 personas desalojadas de sus hogares. Originado por un rayo, fueron los fuertes vientos y las temperaturas superiores a los 40ºC las causantes de su rápida propagación y difícil extinción.

Los expertos no dudan en señalar a las condiciones climáticas como directas implicadas en la propagación de incendios. El peor enemigo del entorno natural actúa bajo la denominada “Regla de la triple 30“: más de 30ºC de temperatura, vientos de más de 30km/h y menos de un 30% de humedad. Preocupa por tanto, y mucho, la tendencia que seguimos durante los últimos años y que no parece conocer fin: condiciones meteorológicas más calientes, más secas y severas olas de calor continuadas en el tiempo.

Los efectos del cambio climático no han tardado en aparecer. Thomas Curt es investigador del Instituto Nacional de Ciencia y Tecnología para el Medio Ambiente y la Agricultura de Francia (IRSTEA). Asegura que el calentamiento global ha extendido la temporada de incendios forestales de dos a cinco meses. Antes estaba limitada a los meses de julio y agosto mientas que ahora se extiende de junio a octubre. “Las pruebas son irrefutables: un aire más cálido es sinónimo de una vetegación más seca y más inflamable”, concluye.

Para comprender cómo el cambio climático influye en la propagación de incendios forestales no solo debemos prestar atención a las condiciones climatológicas del verano, sino también a las de las estaciones anteriores. Inviernos cada vez más secos, deshielos más tempranos... Esta tesitura provoca que los árboles se encuentren resecos ante la llegada del estivo.

Hagamos un breve repaso de los últimos meses. ¿Cómo estábamos en otoño? La Agencia Estatal de Meteorología lo calificó como “muy cálido”, con un 8% menos de precipitaciones respecto a la media. ¿El invierno? El cuarto más cálido del siglo XXI. ¿Y qué tal la primavera? Durante el mes de abril se quemó tanta superficie como en el resto del año y el mes de mayo contabilizó un 13% menos de lluvias y una temperatura media 2,4ºC por encima del valor medio. En el 2017 hemos vivido la primavera con la  temperatura media más alta jamás registrada.

Para hablar de junio no necesitamos refrescar mucho nuestra memoria: récord histórico de temperatura más alta registrada en Madrid en un mes de junio. Ponferrada ha alcanzado los 39,2ºC, la temperatura más alta desde 1951. Récord histórico de temperatura tórrida por la noche en Zamora, con una mínima de 22,2ºC. Los titulares se suceden uno a otro.

Esta tendencia en las condiciones climáticas, no solo durante el verano sino a lo largo del año, se han hecho notar rápidamente. Entre 1996 y 2005, los llamados GIF (Grandes Incendios Forestales, de más de 500 hectáreas) abrasaron de media 1.375 hectáreas por siniestro. En la siguiente década, esa media se colocó en 1774 hectáreas, según las estadísticas del Ministerio de Medio Ambiente. 399 más entre los años 2005 y 2015.

Las previsiones para el futuro tampoco son demasiado alentadoras. Se espera que los regímenes de incendios sean cada vez más, impulsado por condiciones más cálidas y temporadas de incendios más largas, conduciendo a una mayor área afectada y ocurrencia de incendios. Como siempre, el cambio se encuentra en nuestras manos y en las decisiones que tomemos por la protección de nuestro planeta.

Estamos a punto de comenzar nuestro periodo vacacional, y resulta vital para la conservación de nuestro entorno que nos tomemos muy enserio la protección de nuestros espacios naturales. Durante los próximos meses los bosques requieren una especial atención. Diversas ONGs como Ecologistas en Acción han elaborado decálogos de lo más útiles para que podamos prevenir los incendios. También en la web de MAPAMA encontramos recomendaciones básicas de prevención que además han clasificado según actividades ( excursiones, acampadas, viajando en coche, limpieza de montes…). Entre las apreciaciones más repetidas: nada de tirar colillas al suelo, no utilizar herramientas que generen chispas, no dejar basuras en el monte o no encender fuegos bajo ningún concepto.

Para seguir hablando de esta temática, Another Way y El Huerto de Lucas dedican su próximo Another Miércoles al documental La Vida en Llamas. Dirigida por Manuel H. Martin y rodada durante dos años en Andalucía, se centra en las experiencias de la BRICA, una de las unidades de élite de lucha contra el fuego. El miércoles 5 de julio a las 19h30. ¡Te esperamos!


Con información de Cadena SER, El ConfidencialEuronews, eldiario.es (1 y 2), El Mundo, Público, Infobierzo, La Opinión de Zamora, MAPAMA (1, 2),  y Ecologistas en Acción.  Imágenes de Andrea Booher (1 y 2), Efe Verde, y fotogramas de La Vida en Llamas.

 

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